En la voz de Atilio Berardinelli, propietario de tres tiendas de ropa masculina ubicadas en el microcentro, se siente su bronca. Demasiada bronca. Es que en seis días los mismos delincuentes le robaron dos veces, a plena luz del día. 
La sucursal donde se produjo el primer asalto funciona en calle Laprida al 400. Sucedió el martes pasado. Ese día, un hombre y una mujer entraron al local, alrededor de las 8.30, y, armados, amenazaron al empleado y de allí se llevaron $ 20.000 entre mercadería y dinero. 
El robo quedó registrado por las cámaras de seguridad de la tienda, y muestran cada movimiento de los delincuentes, con lujo de detalles. En las imágenes se ve al hombre y a la mujer llevándose mercadería mientras uno de ellos apunta con un arma al empleado. 
Tras el hecho, Berardinelli presentó las imágenes en la comisaría 1°, donde radicó la denuncia. 
Seis días después, mientras se investigaba el caso, Berardinelli vio por las cámaras de seguridad nuevamente a los mismos ladrones, pero en su tienda de Córdoba al 400. Por teléfono le avisó a uno de sus empleados que distraiga a los sospechosos mientras llamaba al 911. 
Minutos después, agentes llegaron hasta el lugar y allí, junto con Berardinelli, lograron reducir al hombre y a la mujer; uno de ellos portaba un arma. 
"Era la misma pistola que habían usado la semana pasada. Cuando lo atrapamos, me miraban, me amenazaban y se reían mientras los policías lo metían en el patrullero. ¿Cómo se puede vivir así?", contó Berardinelli a LA GACETA. 
"Es la tercera vez en un mes y medio que me roban y dos veces en menos de una semana. Mis negocios están a pocas cuadras de la Casa de Gobierno y sin embargo la inseguridad que vivo -como muchos- es tremenda", siguió, indignado, el empresario.
Su bronca se entiende. Hace un poco más de un mes y medio, le pasó lo mismo a este empresario. En aquella oportunidad, un delincuente entró al local de Laprida al 400, encerró al vendedor, vació la caja y llenó una bolsa con ropa. 
El empleado estuvo 15 minutos atrapado en el baño de la tienda hasta que un portero escuchó sus pedidos de auxilio. Todos los movimientos del delincuente, que duraron tres minutos, también quedaron filmados.
"Hasta que la Justicia no cambie esto va a seguir así porque si una persona que no tiene trabajo ve que una mechera entra y sale al otro día, y se roba plata como si nada, va a preferir salir a robar antes que estudiar o trabajar. Las leyes están hechas para facilitar la comodidad de esta gente”, cerró Berardinelli.

En la voz de Atilio Berardinelli, propietario de tres tiendas de ropa masculina que tiene en el microcentro, se siente su bronca. Demasiada bronca. Es que en seis días los mismos delincuentes le robaron dos veces, a plena luz del día. 

La sucursal donde se produjo el primer asalto funciona en calle Laprida al 400. Sucedió el martes pasado. Ese día, un hombre y una mujer entraron al local, alrededor de las 8.30, y, armados, amenazaron al empleado y de allí se llevaron $ 20.000 entre mercadería y dinero. 

El robo quedó registrado por las cámaras de seguridad de la tienda, y muestran cada movimiento de los delincuentes, con lujo de detalles.

En las imágenes se ve al hombre y a la mujer llevándose mercadería mientras uno de ellos apunta con un arma al empleado. Tras el hecho, Berardinelli presentó el video en la comisaría 1°, donde radicó la denuncia. 

Seis días después, mientras se investigaba el caso, Berardinelli vio por las cámaras de seguridad nuevamente a los mismos ladrones, pero en su tienda de Córdoba al 400. Por teléfono le avisó a uno de sus empleados que distraiga a los sospechosos mientras llamaba al 911. 

Minutos después, agentes llegaron hasta el lugar y allí, junto con Berardinelli, lograron reducir al hombre y a la mujer; uno de ellos portaba un arma. 

"Era la misma pistola que habían usado la semana pasada. Cuando lo atrapamos, me miraban, me amenazaban y se reían mientras los policías lo metían en el patrullero. ¿Cómo se puede vivir así?", contó Berardinelli a LA GACETA. 

"Es la tercera vez en un mes y medio que me roban y dos veces en menos de una semana. Mis negocios están a pocas cuadras de la Casa de Gobierno y sin embargo la inseguridad que vivo -como muchos- es tremenda", siguió, indignado, el empresario.

Su bronca se entiende. Hace un poco más de un mes y medio, le pasó lo mismo a este empresario. En aquella oportunidad, un delincuente entró al local de Laprida al 400, encerró al vendedor, vació la caja y llenó una bolsa con ropa. 

El empleado estuvo 15 minutos atrapado en el baño de la tienda hasta que un portero escuchó sus pedidos de auxilio. Todos los movimientos del delincuente, que duraron tres minutos, también quedaron filmados.

"Hasta que la Justicia no cambie esto va a seguir así porque si una persona que no tiene trabajo ve que una mechera entra y sale al otro día, y se roba plata como si nada, va a preferir salir a robar antes que estudiar o trabajar. Las leyes están hechas para facilitar la comodidad de esta gente”, cerró Berardinelli.